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Por qué tu cuerpo no depura bien y qué necesitas para activar los órganos depurativos

  • Writer: Inma
    Inma
  • Jan 3
  • 7 min read

Por qué tu cuerpo no depura bien y qué necesitas para activar los órganos depura


Descubre cómo funciona la depuración del organismo, por qué los órganos depurativos pueden saturarse y qué necesitas para acompañar este proceso.


Cada vez se habla más de depuración.


Que si de hacer un Detox, de limpiar el cuerpo, de eliminar toxinas…


Pero muchas personas hacen procesos depurativos y, aun así, sienten que:

  • No notan grandes cambios

  • Se cansan más

  • La digestión a penas le mejora

  • O los síntomas vuelven al poco tiempo



Esto no ocurre porque el cuerpo “no responda”, sino porque la depuración es un proceso mucho más complejo de lo que suele explicarse.



Vamos a ponerle orden.



El cuerpo depura todos los días (aunque no siempre puede hacerlo bien)


Lo primero que conviene entender es que el cuerpo tiene sistemas propios de depuración.


Es decir, no necesita modas ni soluciones nuevas para hacerlo. Lo que sí necesita es:

  • Que esos sistemas funcionen bien

  • Que no estén saturados

  • Y que tengan los recursos necesarios


Porque cuando esto no ocurre, la eliminación se vuelve más lenta e ineficiente.




Los órganos depurativos: un trabajo en equipo


También es importante saber que la depuración no depende de un solo órgano. Es un trabajo coordinado entre varios sistemas:


  • Hígado → transforma y neutraliza sustancias

  • Intestino → elimina toxinas a través de las heces

  • Riñones → filtran y eliminan por la orina

  • Pulmones → eliminan compuestos volátiles

  • Piel → vía secundaria de eliminación

  • Sistema linfático → transporte y drenaje


Cuando uno de estos sistemas va más lento, todo el proceso se resiente como si fuera el efecto dominó.





El hígado: el gran regulador de la depuración


El hígado es una pieza central. No solo filtra, sino que transforma sustancias para que el cuerpo pueda eliminarlas.


Este proceso ocurre en dos grandes fases.


Y que deben estar bien coordinadas entre sí:


Fase I: Transformación el papel del citocromo P450 en la depuración hepática


En esta primera fase de la depuración, el hígado utiliza un conjunto de enzimas conocido como sistema del citocromo P450.


Este nombre puede sonar técnico, pero su función es bastante fácil de entender si te lo explico.


Verás, el citocromo P450 es, en realidad, un gran grupo de enzimas (cada persona tiene más de 50 variantes diferentes) cuya función principal es ayudar al hígado a reconocer y transformar sustancias que no le convienen al cuerpo.


Estas sustancias pueden ser:

  • Restos de medicamentos

  • Alcohol

  • Pesticidas y contaminantes ambientales

  • Aditivos alimentarios

  • Hormonas en exceso

  • O productos de desecho que genera nuestro propio metabolismo


Verás, el hígado no puede eliminar muchas de estas sustancias tal como llegan, porque suelen ser liposolubles, es decir, se disuelven en grasa y no en agua.

Y lo que no se disuelve en agua no se puede eliminar fácilmente por la orina o la bilis.



Y aquí es donde entra en juego el citocromo P450.


Este sistema enzimático se encarga de transformar químicamente esas sustancias, modificándolas para que:

  • Pierdan parte de su toxicidad

  • Sean más fáciles de manejar por el organismo

  • Y puedan pasar a la siguiente fase de la depuración


Es importante entender que, durante este proceso, las toxinas no siempre se vuelven inmediatamente inofensivas.


En muchos casos, el citocromo P450 las convierte en compuestos intermedios más reactivos, que necesitan ser neutralizados después.


Por eso, esta fase:

  • Es muy activa

  • Genera radicales libres

  • Y requiere una buena disponibilidad de antioxidantes



Cuando la Fase I funciona de forma intensa pero la Fase II no acompaña, o faltan nutrientes adecuados, pueden aparecer síntomas como:

  • Cansancio

  • Dolor de cabeza

  • Sensación de cuerpo “cargado”

  • Mayor sensibilidad a fármacos, alcohol o incluso a olores fuertes



No porque el hígado esté haciendo algo mal, sino porque el proceso se queda a medias.

La clave no está en “activar” más esta fase, sino en asegurar que todo el proceso de depuración esté equilibrado y bien acompañado.



Cuando la Fase I funciona sin apoyo adecuado, pueden aparecer síntomas como:

  • Cansancio

  • Dolor de cabeza

  • Sensación de toxicidad

  • Mayor sensibilidad a fármacos o químicos


Y ojo, no porque el hígado esté fallando, sino porque está trabajando intensamente sin los suficientes recursos.





Fase II: cuando el hígado neutraliza y permite eliminar

Aquí es donde ocurre algo clave.


Una vez que el hígado ha transformado las sustancias en la Fase I, todavía no están listas para salir del cuerpo.


Aquí es donde entra en juego la Fase II de la depuración hepática, una fase igual de importante, aunque muchas veces menos conocida.


En esta etapa, el hígado se encarga de neutralizar esas sustancias transformadas y prepararlas para que puedan ser eliminadas de forma segura, ya sea a través de la bilis o de la orina.



Dicho de forma sencilla:

La Fase II es la fase en la que el hígado envuelve las toxinas, las hace manejables y les abre la puerta de salida.


¿Cómo lo hace el hígado en la Fase II?

Para llevar a cabo esta neutralización, el hígado utiliza diferentes vías de conjugación. “Conjugar” significa unir una sustancia potencialmente tóxica a otra molécula protectora, de manera que pierda reactividad y pueda eliminarse sin dañar al organismo.


Estas vías no son iguales ni sirven para lo mismo. Cada una se especializa en determinados tipos de sustancias.



Las principales vías de la Fase II


Conjugación con glutatión

Es una de las vías más importantes. El glutatión es una molécula que actúa como un gran protector celular.

Gracias a él, el hígado puede neutralizar metales pesados, pesticidas, contaminantes ambientales, alcohol y muchos compuestos reactivos generados en la Fase I.


Cuando los niveles de glutatión son bajos, esta vía se vuelve lenta y el organismo pierde capacidad de defensa.


Sulfatación

En esta vía, el hígado utiliza compuestos que contienen azufre para neutralizar toxinas procedentes de:

  • Fármacos

  • Aditivos alimentarios

  • Toxinas bacterianas

  • Contaminantes ambientales


Una alimentación pobre en aminoácidos azufrados puede dificultar este proceso.


Metilación

La metilación consiste en añadir pequeños grupos químicos (metilos) a determinadas sustancias para facilitar su eliminación.


Esta vía es especialmente importante para:

  • El metabolismo de hormonas (como los estrógenos)

  • La eliminación de ciertos tóxicos

  • El equilibrio del sistema nervioso


Cuando la metilación no funciona bien, pueden aparecer desequilibrios hormonales, cansancio o mayor sensibilidad al estrés.


Glucuronidación

En este proceso, el hígado une las toxinas a una sustancia llamada ácido glucurónico, lo que permite eliminar:

  • Fármacos comunes

  • Hormonas

  • Bilirrubina

  • Algunas toxinas ambientales


Para que esta vía funcione correctamente, el intestino debe acompañar a todo el proceso, ya que una microbiota alterada puede interferir en esta eliminación.



Lo que todas estas vías tienen en común

Aunque cada vía tiene su función, todas comparten algo fundamental:

Y es que necesitan recursos.


Para que la Fase II funcione correctamente, el cuerpo necesita:

  • Aminoácidos esenciales suficientes

  • Vitaminas del grupo B

  • Minerales

  • Antioxidantes

  • Y un intestino que permita eliminar lo que el hígado ha neutralizado


Si faltan estos elementos, la depuración se ralentiza.



Qué ocurre cuando la Fase II está saturada


Cuando la Fase II va lenta, está saturada o no dispone de los nutrientes necesarios, las toxinas:

  • No se eliminan de forma eficaz

  • Pueden permanecer más tiempo en el organismo

  • O incluso recircular



Esto puede manifestarse como:

  • Sensación de pesadez

  • Cansancio persistente

  • Mayor sensibilidad química

  • Problemas digestivos

  • O dificultad para mejorar a pesar de hacer “detox”



No porque el cuerpo no sepa depurar, sino porque el proceso necesita apoyo y equilibrio.





Cuando las fases no están equilibradas

Esto es algo que ocurre con bastante frecuencia.


La Fase I puede ir rápida, pero si la Fase II no acompaña:

  • Se acumulan intermediarios reactivos

  • Aumenta el estrés oxidativo

  • Y aparecen síntomas generales de malestar


Por eso, un proceso de depuración bien planteado no consiste en “activar el hígado” sin más, sino en:

  • Acompañar ambas fases

  • Asegurar los nutrientes necesarios

  • Y facilitar la eliminación real


Y aquí es donde muchos detox fallan: porque solo estimulan una parte del proceso, pero no sostienen el conjunto.



El intestino: pieza clave para cerrar la depuración

Todo lo que el hígado neutraliza necesita salir del cuerpo. Y una de las principales vías es el intestino.


Por eso cuando hay:

  • Estreñimiento

  • Tránsito lento

  • Disbiosis intestinal


Las toxinas que llegan al intestino pueden:

  • No eliminarse bien

  • Reabsorberse de nuevo

  • Y volver al circuito hepático


Por eso, depuración hepática e intestino no se pueden separar.

Si el intestino no acompaña, el proceso queda incompleto.



Por qué tu cuerpo no depura bien y qué necesitas para activar los órganos depura
Depuración del organismo: cómo funciona y por qué a veces no es suficiente


Por qué muchas personas sienten que no eliminan o “no depuran”


Verás, en la práctica, lo que suele ocurrir es que hay:

  • Órganos depurativos saturados

  • Déficit de nutrientes clave

  • Ritmo de vida acelerado

  • Estrés mantenido

  • Descanso nocturno insuficiente



Y en este contexto, el cuerpo hace lo que puede, pero no llega a todo.


Y aquí es donde cobra sentido un enfoque metódico, progresivo y acompañado.



Depurar con criterio: preparar, acompañar y eliminar


Un proceso de depuración bien hecho:

  • No va de limpiar rápido

  • No va de hacerlo todo a la vez

  • Ni tampoco de forzar al cuerpo


Va de:

  • Preparar el terreno

  • Apoyar los órganos implicados

  • Respetar las fases depurativas del cuerpo

  • Y facilitar la eliminación


Cuando esto se hace con sentido, los cambios se notan sobre todo porque hay:

  • Digestión más ligera

  • Mayor claridad mental

  • Mejor energía

  • Sensación de desinflamación


Y no porque el cuerpo “estuviera mal”, sino porque por fin tiene las condiciones para hacer su trabajo.



Quédate con lo importante de este mes


Si tuviera que resumir este artículo en las ideas clave, serían estas:

  • La depuración es un proceso diario y fisiológico.

  • El hígado transforma, pero necesita que las fases estén equilibradas.

  • La Fase I y la Fase II deben funcionar de forma coordinada.

  • El intestino es esencial para que la eliminación sea efectiva.

  • Antes de depurar, muchas veces hay que preparar y acompañar.


    Probablemente ahora sea el momento ideal para entender cómo depura tu cuerpo y empezar a cuidarlo desde una mirada más consciente y respetuosa.



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Si quieres empezar a cuidar tu digestión y tus procesos de eliminación con más sentido, he preparado una guía gratuita que te ayudará a dar ese primer paso.


En la guía encontrarás:

  • Señales digestivas a observar

  • Claves para entender tu eliminación

  • Y cómo preparar el cuerpo antes de un proceso depurativo





Es el primer paso para cuidarte… y también es la puerta de entrada a toda mi experiencia, mis conocimientos y formaciones.



Nos vemos muy pronto


Un Nutriabrazo

Inma Ferrer

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