Cuando el intestino va lento: lo que hay detrás del estreñimiento (y casi nadie te explica)
- Inma

- Jan 3
- 4 min read
Hay personas que suelen decir:
— “Soy estreñida desde siempre”... (como si fuera parte de su carácter).
Otras van al baño cada varios días y lo han normalizado tanto que ya ni se lo cuestionan.
Y muchas hacen esfuerzos, toman cosas, prueban fibra, semillas, infusiones,…y aun así, el intestino parece que no responde a nada.
Verás, la cosa está en que el estreñimiento no aparece porque sí.
Ni tampoco suele ser solo por “falta de fibra”.
Detrás, casi siempre, hay una combinación de factores que conviene entender bien para poder abordarlo con sentido.
Si me acompañas te lo explico mucho mejor.
El intestino no es solo un tubo (y esto cambia mucho las cosas)
El intestino tiene movimiento propio.
Tiene ritmo.
Y tiene coordinación.
Es decir, no funciona como una tubería que se atasca, sino como un sistema vivo que necesita:
Señales claras
Buen tono muscular
Equilibrio microbiano
Y un sistema nervioso que no esté constantemente en alerta
Cuando alguna de estas piezas falla, el tránsito se vuelve lento, irregular o incompleto.
Y aquí es donde entra algo fundamental.
La motilidad intestinal (cuando el movimiento parece que no acompaña)
Este aspecto es uno de los grandes olvidados cuando hablamos de estreñimiento y es la motilidad intestinal.
La motilidad es el movimiento del intestino:
Las contracciones que empujan el contenido
El ritmo con el que avanza
La coordinación entre diferentes tramos
Si ese movimiento es lento o desorganizado, el intestino no evacua con facilidad, aunque comas bien.
Y toma buena nota, porque aquí aparece un protagonista muy importante:
El Complejo Motor Migratorio (CMM)
El Complejo Motor Migratorio es un patrón de movimiento que ocurre entre comidas, cuando no estamos digiriendo.
Su función es algo así como:
“Barrer” restos de comida, tóxicos, etc.
Limpiar el intestino delgado
Evitar acumulaciones y fermentaciones
Este mecanismo se activa cuando:
Dejamos espacios sin comer entre comidas (4 horas mínimo)
No estamos picando constantemente (aunque sean solo 4 almendritas).
El sistema nervioso está en calma (estás tranquila).
Y por si lo desconoces, cuando el CMM no funciona bien:
El tránsito se enlentece
Aumenta la fermentación intestinal
Aparecen gases, hinchazón y estreñimiento
Por eso, muchas personas que comen continuamente “para no comer mucho en una comida” sin darse cuenta lo que están haciendo es que bloquean este movimiento tan importante.
Microbiota y estreñimiento: una relación directa
Verás, la microbiota intestinal influye directamente en varios aspectos como:
El volumen de las heces
Su hidratación
El estímulo del movimiento intestinal
Por eso, cuando por ejemplo hay disbiosis (desequilibrio en la microbiota):
Algunas bacterias producen menos ácidos grasos de cadena corta
El intestino pierde el estímulo que le permite moverse
Y el tránsito se vuelve lento
Además, ciertos microorganismos oportunistas pueden:
Aumentar la inflamación local
Alterar la señalización intestinal
Dificultar la evacuación
Precisamente por eso, no todos los estreñimientos son iguales, ni tampoco se abordan de la misma forma.

Porque No es solo ir al baño... es cómo vas
Aquí hay algo importante que muchas veces se pasa por alto, y es que no se trata de hablar solo de la frecuencia, sino también de observar:
Si hay esfuerzo
Si la evacuación es incompleta
Si hay sensación de bloqueo
Si las heces son muy duras, fragmentadas o irregulares
Porque aunque no lo pueda parecer, todo eso nos va a dar información muy valiosa sobre qué puede estar pasando en el intestino:
Si hay falta de motilidad
Desequilibrio microbiano
Baja hidratación del bolo fecal
Falta de coordinación
Y si te fijas, cuando se observan todos estos detalles, el enfoque cambia por completo.
El estreñimiento sostenido en el tiempo es una señal.
Y es que el cuerpo utiliza el estreñimiento como una forma de aviso, y que nos indica que algo en nuestro aparato digestivo necesita atención.
Puede ser por:
Ritmo de vida acelerado
Estrés mantenido
Falta de descanso
Alimentación que no se adapta a ese momento
O una microbiota que necesita apoyo (desequilibrio)
Y cuando se ponen nombre a las causas, deja de ser una lucha diaria y pasa a ser un proceso que se puede acompañar y solucionar.
Quédate con lo importante de este mes
Mira, si tuviera que resumir este artículo en unas pocas ideas clave, serían:
El estreñimiento no aparece sin motivo, siempre hay una o varias causas detrás.
La motilidad intestinal es tan importante cómo lo que comes.
El Complejo Motor Migratorio (CMM) es el encargado de limpiar y organizar el intestino.
La microbiota influye SI o SI directamente en el tránsito intestinal.
Observar cómo vas al baño, porque eso te aportará más información que solo mirar la frecuencia.
Este podría ser un momento ideal para entender el estreñimiento desde su profundidad, sin culpas y con una mirada más amplia.
Porque cuando comprendes qué está pasando, el cuerpo deja de parecer un misterio… y empiezan las respuestas.
Y también hay que tener en cuenta que cuando el tránsito y la digestión se ralentizan, también pueden verse afectados los procesos de depuración del organismo…
Un primer paso fácil
Si sientes que tu aparato digestivo lleva tiempo pidiéndote atención, empezar con un nuevo enfoque puede marcar un antes y un después.
Por eso, he preparado una guía gratuita para ayudarte a entender qué pueda estar pasando en tu intestino y empezar a cuidarte.
Porque a veces, cuidarse no es añadir más cosas…sino dejar de hacer lo que ya ni aporta ni ayuda.
Nos vemos muy pronto
Un Nutriabrazo,
Inma Ferrer

