Viajar y no ir al baño: lo que le pasa a tu intestino en vacaciones
- Inma

- Jan 4
- 4 min read
Viajar y no ir al baño: estreñimiento en vacaciones
Pocas cosas hay más comunes (y menos habladas) que esto: te vas de vacaciones, cambias de sitio, desconectas… y tu intestino decide que no es el momento de colaborar.
No importa si estás en la playa, en la montaña o en la casa rural más mona del mundo.
De repente pasan los días, te notas hinchada, pesada, incómoda…y el baño se convierte en un tema delicado.
Si te ha pasado alguna vez, quédate tranquila: no eres nada raro y ni tampoco es casualidad.
El intestino también viaja contigo (aunque no le guste demasiado)
Lo primero que tienes que saber es que el intestino es muy sensible a los cambios. Mucho más de lo que solemos pensar.
Cuando viajamos, aunque sea para descansar, se modifican muchas cosas a la vez:
Horarios de comidas
Tipo de alimentos
Cantidad y ritmo
Horas de sueño
Nivel de actividad física
Y también el entorno (ruidos, baños compartidos, falta de intimidad…)
Para el cuerpo, todo eso supone un cambio de contexto, y el intestino lo nota enseguida.
Estreñimiento en vacaciones: no es solo lo que comes
Es muy habitual pensar:
“Seguro que me pasa porque estoy comiendo algo distinto”
Y sí, claro que la alimentación influye… pero no es el único factor, ni muchas veces el principal.
En consulta he visto una y otra vez que, en vacaciones, el estreñimiento aparece no por una sola razón, sino por una combinación de circunstancias, te pongo algunos ejemplos:
Cambio de rutinas
El intestino agradece los ritmos más o menos estables, por eso cuando todo cambia de golpe, puede enlentecer su movimiento.
Menos intimidad y más tensión
Baños compartidos, prisas, gente alrededor… Muchas personas se inhiben sin darse cuenta y el cuerpo eso lo nota y retiene.
Menos movimiento
Aunque caminemos más algún día, en general pasamos más tiempo sentadas, en coche, avión o tumbadas.
Estrés “disfrazado de descanso”
Organizar viajes, adaptarse, cumplir planes, horarios… A veces eso no siempre es tan relajante como parece, y el intestino también lo percibe.
Cuando el cuerpo dice: “ahora no”
Hay algo importante que conviene entender, y es que el estreñimiento en vacaciones no es una traición del cuerpo.
Muchas veces es una forma de decir:
“Necesito un poco de orden” o “No me siento seguro” o “Estoy intentando adaptarme”...
Y es que el cuerpo necesita tiempo y para reorganizarse.
Por qué forzarlo suele empeorar las cosas
Cuando pasan varios días sin ir al baño, es fácil entrar en bucle:
Pensar constantemente en ello
Probar cosas “a ver si funciona”
Forzar horarios
O apretar más de la cuenta
Y eso, lejos de ayudar, suele generar más tensión.
El intestino es muy sensible al sistema nervioso, por lo que cuanta más presión mental le pongamos, tendrá menos movimiento.

Qué suele ayudar de verdad (en modo vacaciones)
Sin entrar en listas interminables, hay algunas claves que suelen marcar diferencia por ejemplo:
Respetar momentos de calma después de comer
No saltarse el desayuno si tu cuerpo lo necesita
Beber agua de forma regular (no de golpe)
Caminar aunque sea un poco cada día
Darse permiso para ir al baño sin prisas, aunque “no toque”.
Al primer movimiento... deja lo que estés haciendo y acude a la "llamada".
A veces no se trata de hacer más, sino de quitar presión.
Si cada vez que viajas te pasa lo mismo…
Aquí viene una reflexión importante.
Si el estreñimiento aparece siempre que sales de tu entorno, no es solo cosa del viaje. Probablemente tu intestino ya viene algo sensible, lento o sobrecargado, y el cambio de rutina lo acaba de descolocar.
Las vacaciones no crean el problema. Igual lo que hacen es hacerlo más visible o más evidente.
Y ahí es donde tiene sentido mirarlo con más calma y profundidad.
Quédate con lo importante de este mes
Si tuviera que resumir este artículo en unas pocas ideas, serían:
El intestino también nota los cambios de vacaciones.
El estreñimiento al viajar es muy frecuente y tiene explicación.
No es solo la comida: influyen rutinas, estrés, intimidad y ritmos.
Forzar suele empeorar la situación.
Cuando el cuerpo se siente más tranquilo, el intestino responde mejor.
Probablemente este sea un buen momento para mirar el estreñimiento con más detenimiento, incluso estando de viaje.
Si esto te pasa a menudo, no tienes por qué normalizarlo
Si cada verano, cada viaje o cada cambio de rutina tu intestino se bloquea, es señal de que necesita apoyo y un mayor entendimiento.
En mi programa Adiós al Estreñimiento, trabajamos precisamente esto: entender qué está pasando, recuperar el ritmo intestinal y ayudar al intestino a funcionar con más naturalidad, estés donde estés.
Además este mes te incluye tres bonos y uno de ellos es "Estreñimiento en Vacaciones", que te ayudará a poner en marcha algunas rutinas muy eficaces.
Aquí debajo puedes ver el programa y valorar si es para ti.
Porque disfrutar de las vacaciones también incluye sentirte a gusto en tu cuerpo.
¡Nos vemos pronto!
Un Nutriabrazo
Inma Ferrer

